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Carteles
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El libro “Así nací yo” es una lectura gratificante y amable que, sin duda, te enternecerá. Esta es la presentación del mismo hecha por uno de los promotores del “experimento”:
“Te presento, querido lector, el resultado de un sencillo experimento: Pedir a los niños de 5º y 6º de Primaria de un colegio, el Colegio Valdefuentes, en Madrid, que hablaran con sus padres del embarazo y de su propio nacimiento.
Léelo y descubrirás que, como se dice en El Principito, “las personas mayores nunca pueden comprender algo por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones”, a pesar de lo cual estos 25 niños se detienen pacientemente a explicarnos el origen de la vida. De su propia vida.
Ellos lo saben bien. No se han creído esas mentiras de personas mayores como el “conjunto de células”, el “pre-embrión”, el “ser vivo sí, ser humano no”, etc.
Para ellos está claro: Estaban allí desde el principio. “Me acuerdo de todo, –dice uno de los niños- sí, sí, pero no desde que vine al mundo, sino desde que fui concebido”. “En un acto de mucho amor” –precisa otro-. Es un continuum desde el momento de la concepción: “Yo entonces era muy chiquitita”, “me iba haciendo cada vez más grande”, “tan grande que no cabía en la tripa y decidí salir fuera”.
Comprenderás que el embarazo es un momento de especialísima relación de amor entre madre e hijo: “Sentía como que me acariciaba”, dice un niño. Y te emocionarás cuando llegue el momento del parto, momento de indescriptible felicidad: “Mi madre no se lo podía creer, pensaba que no podía ser cierto que Dios le regalara otra niña, ella que lo había deseado tanto, se puso a llorar de alegría mientras abrazaba a mi padre que también estaba emocionado”.
Ojalá estas líneas te ayuden a pensar, a sonreír y volver a la infancia, porque “de los que son como niños es el Reino de los Cielos” (Mt 19, 15).
Javier Sánchez-Cervera de los Santos
Sacerdote”













